Vamos a ver cómo te explico qué es esto de «proteger mi TEA» y cómo se hace.

Una pregunta: ¿Entiendes de inversiones?

¿Sabes qué es un activo?

¿Tienes ahorros invertidos en algún depósito a plazo fijo? ¿o en renta variable? ¿o quizá en un fondo indexado?

¿O te gusta más apostar por otros activos como bienes inmuebles? 

¿O prefieres invertir en oro como reserva de valor? ¿O en criptomonedas?

Ahora estarás diciendo… 

¡¿Este tío qué carajo me está contando?!

Espera, no te preocupes. Está todo en orden.

Te acabo de hablar de inversiones por 3 razones.

  • La primera para captar tu ATENCIÓN. ¿Lo he conseguido?
  • La segunda (también relacionada con la primera) que sigas dedicándole TIEMPO a esta lectura.
  • Y la tercera para transmitirte, en unas pocas líneas, una dosis de buena ENERGÍA (espero que te esté llegando).

Y es que el Mandamiento de hoy va sobre esto…

Sobre el valor de nuestro TEA (Tiempo – Energía – Atención).

El TEA es nuestro activo más preciado.

Deberíamos valorarlo e invertirlo lo mejor posible.


Y no menospreciarlo y gastarlo de cualquier manera…

Dinero vs TEA

Por muchos es sabido que el dinero no da la felicidad.

Pero la mayoría viven, o mejor dicho, existen sacrificando su TIEMPO, su ENERGÍA y su ATENCIÓN para conseguir dinero.

Ahora quizá estés pensando…

Vale, el dinero no da la felicidad ¡¡¡pero ayuda!!!

Y quizá vayas un poco más allá y pienses también:

¿Cómo voy a alimentarme si no consigo dinero?

Bien, vayamos por partes.

Te lo voy a preguntar de otra manera:

¿Se puede ser feliz sin dinero?

Seguro que sería un bonito debate…

Y ahora otra cuestión:

¿Se puede ser feliz sin TEA?

Aquí no hay debate…

Otra diferencia.

El dinero se puede ganar, perder, volver a recuperarlo o que te lo roben. Incluso puede ganar o perder valor en sí mismo…

Hay aspectos que escapan de nuestro control. Lo que hoy vale 10€ mañana puede que no tenga valor, o puede que lo doble… Quién sabe…

Por el contrario, el TEA es gratis, depende exclusivamente de nosotros protegerlo e invertirlo de la mejor manera posible y siempre tiene el mismo valor.

¡Mucho valor!

Lo malo es que el TIEMPO que gastamos nunca vuelve.

Si el depósito de buena ENERGÍA se vacía y no hacemos nada es probable que se llene de mala ENERGÍA.

Y si no cuidamos nuestra ATENCIÓN puede que acabemos tan sobrestimulados mentalmente que perdamos el control y la capacidad de enfocarnos en una sola cosa o reflexionar más de 5 minutos seguidos en un mismo tema.

Entonces, si tenemos las necesidades básicas cubiertas…

¿Para qué queremos dinero si no es para disfrutar de TIEMPO de calidad, haciendo cosas que nos gustan con buena ENERGÍA y vividas/sentidas/saboreadas con ATENCIÓN plena?

Entender esto es la clave de todo.

Y como siempre, la otra clave está en ser conscientes de ello y encontrar el equilibrio.

También te estarás preguntando…

Galo, ¿qué pasa?

¿Hoy no me cuentas ninguna “historia evolutiva” ni lo relacionas con nuestros genes o con el entorno actual y la sociedad moderna?

Pues también, ¿qué te pensabas? jeje!

Es muy importante entender el entorno en el que se desarrollaron nuestros genes y en el que estamos “jugando el partido” actualmente.

La coherencia es otra de las claves.

(Uff cuantas claves hoy, ¿no? xD).

Para que todo funcione correctamente debemos intentar alinear al máximo lo que esperan nuestros genes con lo que reciben.

Al menos en lo que depende de nosotros o está bajo nuestro control.

Siempre hablamos que nuestros genes se desarrollaron para sobrevivir en un entorno de escasez (de comida, seguridad, comodidades, etc.).

Pero una cosa que no hemos mencionado hasta ahora es que también era un entorno de escasez de inputs.

Bueno, realmente no es que antes hubiera escasez de estímulos e información, sino que ahora estamos sobresaturados!!!

Ahora recibimos estímulos con mucha más intensidad y frecuencia, e incluso no somos conscientes de la mayoría de ellos…

Vivimos a un ritmo por encima de nuestras posibilidades.

El día tiene las mismas 24 horas que antes, pero ahora no nos da la vida…

Encima cuando hacemos una cosa estamos pensando en otra.

Vivimos mentalmente desbordados.

Nuestro TEA está descontrolado.

Bueno descontrolado no.

Más bien controlado por el sistema y la industria que lo controla y que gasta millones de dólares en neuromarketing (ese marketing dirigido a nuestra mente reptiliana, ¿te acuerdas?).

Nos dicen cómo ser felices.

Nos dicen qué es lo que nos tiene que gustar y lo que no.

Marcan la tendencia y eligen lo que está “bien visto”, lo que “se lleva” y lo que ya no.

Nos muestran que seremos felices si formamos una familia con dos hijos y un perro, nos compramos una casa con jardín y trabajamos con traje y corbata en un edificio en el centro de la ciudad (y cuanto más alto sea el edificio y más arriba tengas el despacho mucho mejor).

Es decir, nos dicen donde tenemos que invertir nuestro TEA para ser felices…

Pero si cada persona es un mundo,

¿por qué la felicidad tiene que ser igual para todos?

En resumen, nos enseñan a “vivir”… y además nos lo dan bien masticadito para que no tengamos ni que reflexionar sobre ello…

Pero no para vivir según nuestros intereses individuales, sino para que ese sistema que han creado sea rentable, claro.

Por eso lo normal es que la gente se preocupe más por su dinero que por su TEA.

Bueno <<Nombre (sin apellidos)>>, querías un poco de polémica, ¿no? jeje!

Vale.

¿Y qué podemos hacer?

Valorar e invertir el TEA de la mejor manera.

Tomar conciencia y coger las riendas.

Hacernos responsables y protegerlo lo mejor posible.

No dejarnos llevar por lo cómodo.

Y dejar de vivir por inercia o en piloto automático.

Reflexionar y prestar ATENCIÓN a lo que hacemos en cada momento y bloquear cierto TIEMPO diario para realizar acciones que llenen nuestro depósito de buena ENERGIA.

Asegurarnos de tener la mente donde tenemos el cuerpo. 

Parece una obviedad, ¿no?

Y de tan obvia que es dejamos de valorarla…

Hoy en día son mucho más comunes de lo que pensamos situaciones como las siguientes (a ver si te suenan):

  • Estar comiendo pensando en cosas del trabajo.
  • Estar trabajando pensando en qué vas a hacer cuando acabes.
  • Estar haciendo lo que pensabas que harías mientras estabas trabajando y pensando en lo que vas a cenar luego.

Seguro que se te ocurren muchos más ejemplos.

Todas estas situaciones tienen una cosa en común:

Tenemos el cuerpo en un sitio y la mente en otro.

Vivimos con el foco de ATENCIÓN más en el pasado y en el futuro que en el presente… ¿Esto es vivir?

Bueno técnicamente sí.

Es vivir en el pasado y en el futuro.


Ahora permíteme una cosa:

Ya que hoy aún no me he inventado ninguna palabra voy a aprovechar la oportunidad.

Una cosa es vivir (presente).

Y las otras son “postvivir” (vivir en el pasado) y “previvir” (vivir en el futuro).

¿Me lo compras? jeje!

Así que SÍ, también son maneras de “vivir”…

¿Pero son recomendables?

Pues a mi modo de ver, NO. 

Para mi es mucho más recomendable vivir donde tenemos capacidad de acción.

No podemos actuar en el pasado y en el futuro. Solo tenemos poder de acción en el presente.

Está bien que recordemos el pasado para aprender y visualicemos el futuro para planificar y prepararnos, ¡pero lo justo!

A partir de eso, lamentarse del pasado y pre-ocuparse por el futuro no suma en nada.

Hay que OCUPARSE del presente.

Y claro, si no vivimos en el presente es que vivimos por inercia.

Vamos a la deriva.

Y los resultados de entrar en la rueda de vivir por inercia no son muy apetecibles que digamos…

Esto es lo que muchos llamamos “La Carrera de la Rata”.

Estar dando vueltas en la misma rueda constantemente. Sin plantearnos si es conveniente hacer girar esa rueda y si nos interesan los resultados que se derivan de ella.

Simplemente hacerla girar porque ya estamos metidos en ella.

Es obvio que para obtener resultados distintos hay que salir de esta rueda y empezar a andar por un camino que nos acerque a los resultados que queremos.

Y es que correr “La Carrera de la Rata” a largo plazo supone unos niveles de estrés y ansiedad brutales…

Y lo que se deriva de eso: menos felicidad, menos calma y paz interior, menos energía y vitalidad, y ¡¡¡más grasa!!!

Sí, jeje!

Aunque no te lo parezca, seguimos hablando de Los 10 Mandamientos “para perder grasa y que no vuelva”.

Aunque ya te avisé que realmente estos mandamientos servían para cosas mucho más importantes que eso.

Y es que mi humilde experiencia personal y profesional, y las horas de reflexión sobre la felicidad y cómo ayudar a los demás me han hecho llegar a una conclusión (que evidentemente tiene matices), pero que dice lo siguiente:

La felicidad y el sobrepeso o la acumulación de grasa están estrechamente ligados.

¿Tú qué piensas?

Yo creo que las personas que valoran y saben cuidar su TEA no suelen tener problemas de sobrepeso.


Pero ya te digo… Esto solo es una opinión basada en mi experiencia…

Creo que si gastamos el TIEMPO en cosas que nos llenan de mala ENERGÍA y reducen nuestra capacidad de ATENCIÓN acabamos buscando la felicidad en placeres inmediatos (que la mayoría de veces son sedentarios y poco nutritivos).

Y, por el contrario, si nos bloqueamos pequeños periodos de TIEMPO y lo invertimos en cosas que nos llenan de buena ENERGÍA, nos conectan con el presente y mejoran nuestra capacidad de ATENCIÓN, dejamos de depender de esos “premios” para ser felices.

Y lo siguiente ya no lo digo yo, lo dice la ciencia.

Personas felices y satisfechas con lo que hacen, son más activas y toman mejores decisiones, sobre todo en el campo de la alimentación, dejando de comer guiados por sus emociones.

Bueno pues ahora que ya hemos reflexionado sobre la importancia de invertir bien nuestro TEA, vayamos a lo práctico.

Herramientas

Ahí van algunas herramientas que te pueden parecer una “chorrada” pero que te aseguro que si las adquieres como hábitos tomarás el control de tu TEA y lo invertirás de mejor manera:

1. Agradecimiento

Ser agradecidos cuando otras personas o nosotros mismos hacemos cosas que favorecen nuestro TEA, hace que lo valoremos más. Por lo que hay muchas más probabilidades de que la buena conducta se repita.

En el Gimnasio Indomable después de cada entrenamiento dedicamos 5 minutos a esto. La verdad es que estoy deseando VOLVERLO A HACER.

(Hay otro mandamiento sobre el Agradecimiento así que lo dejo así por ahora).

2. Meditación

No me refiero a sentarse con las piernas cruzadas, cerrar los ojos y centrarse en la respiración, que también. Si no a trabajar la Atención Plena o el mindfulness en las máximas acciones que hagamos en nuestro día a día.

Se puede meditar mientras comemos; observar el alimento, olerlo, masticarlo con atención, saborearlo, etc…

También cuando entrenamos y activamos nuestros músculos, tomar conciencia de aquellos que trabajan más y de los que deben relajarse. De coordinar la respiración con el movimiento y en general de observar nuestro cuerpo con atención.

O incluso de un “simple” paseo por el bosque disfrutando del silencio y el sonido del viento que acaricia las hojas, el frío en la cara, el sonido del ratón campero escondiéndose a nuestro paso, etc.

Todo esto también es meditar, y es muy bueno para nuestro TEA.

3. Diario Personal

Dedicarle 5 minutos cada noche a escribir nuestras reflexiones sobre lo que hemos hecho durante el día y la calidad de las decisiones que hemos tomado ayuda y mucho a mejorarlas en el futuro. Hoy en día ordenar nuestros pensamientos es más importante que nunca. Evita vivir por inercia y sin pensar, y nos ayuda a reflexionar sobre si lo que hacemos realmente es lo que queremos hacer.

Y por último un tip que me parece super importante:

Primero piensa en ti y luego en los demás.

Dedícate Tiempo para realizar acciones que te aporten Energía y te hagan estar en el Presente.

No es egoísmo, es amor propio y generosidad.

Es tan obvio que también lo olvidamos, pero para cuidar de los demás primero tenemos que ocuparnos de nosotros.

En definitiva, para ofrecer nuestra mejor versión y dar lo mejor de nosotros mismos, debemos tomar las riendas e invertir de la mejor manera posible nuestro TEA.

Por favor.

Proteger mi TEA es una PRIORIDAD.

Bueno, ¿qué te ha parecido todo esto?

¿Habías reflexionado antes sobre esto?

¿Sientes que vives por inercia, o llevas las riendas de tu vida?

¿Tus hábitos te aportan buena Energía o te vacían el depósito?

¿Te ocupas del presente o te pre-ocupas del futuro?

¿Qué sueles hacer mientras comes, por ejemplo?

¿Sientes que la cabeza te va a mil pensamientos diferentes por minuto o tienes el control de tu Atención?

Te estaría preguntando muchas otras cosas sobre el tema, pero creo que ya es suficiente por hoy, ¿no crees?

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Salud y Buenos Pensamientos,

Coach “Asesor de inversiones TEA”  Galo

PD: Adoro la Píldora Matutina (dosis mínima de movimiento diario) que compartimos cada día en el Gimnasio Indomable para cuidar y proteger mi TEA. Es increíble el poder que tienen estas “pequeñas” acciones repetidas veces. Si no sabes de lo que te hablo te dejo el enlace de una que tengo en mi canal de youtube. Si te gusta, puedes suscribirte al canal y compartirla con alguien que creas que le pueda venir bien.